Secreto de Estado seran bajas militares rusas

El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó este jueves un decreto que clasifica como secreto de Estado las bajas del ejército durante «operaciones especiales» en tiempos de paz, mientras el Kremlin sigue negando cualquier injerencia militar en Ucrania.

Ese decreto, publicado en la página web del gobierno, añade a la lista de secretos de Estado las «informaciones relativas a las bajas de personal (…) en tiempos de paz durante operaciones especiales».

Las bajas militares durante los periodos de guerra ya eran secreto de Estado. La divulgación de esa información se castiga en Rusia con penas de hasta cuatro años de cárcel.

Según el experto militar Pavel Felgenhauer «el motivo por el que las bajas no deben publicarse es el Donbass», la región del este de Ucrania donde se enfrentan desde hace más de un año los separatistas prorrusos y el ejército ucraniano.

Kiev y los occidentales acusan a Rusia de apoyar militarmente a los rebeldes prorrusos y de desplegar tropas en el este de Ucrania, unas afirmaciones desmentidas por Moscú, que tan sólo reconoce la presencia de soldados «voluntarios» en el país vecino.

En marzo de 2014, Rusia anexionó la región de Crimea en Ucrania después de que un gobierno prooccidental llegara al poder en Kiev. Desde entonces, las fuerzas prorrusas han lanzado una rebelión en el este de Ucrania.

El conflicto ha causado más de 6.200 muertos y ha obligado a un millón de personas a huir de la zona el año pasado, según la ONU.

Para Felgenhauer, el decreto que Putin firmó este jueves procura «encarcelar o aterrorizar» a los que deseen revelar informaciones sobre las presuntas bajas del ejército ruso en Ucrania.

«Nunca he visto ninguna definición jurídica del concepto de operación especial», explicó el experto militar. «Eso significa que todo puede ser designado como tal», puntualizó.

Por su parte, el opositor Alexei Navalny, un abogado nacionalista y enemigo acérrimo de Putin, declaró con ironía: «Dejemos morir a los soldados y dejemos seguir callados a sus seres queridos. Quienes no estén de acuerdo que vayan presos por espionaje».

REACCION
Para la periodista opositora Ksenia Sobchak, este decreto es una «violación impensable de la libertad de expresión» y «crea una situación en la que cualquier investigación periodística se vuelve ilegal».

Fuente: Tiempo