Paco Español «La obra y milagros del SAPROMIL»

Hace un mes la (DIGEREM) colgó los éxitos del Sistema de Aprovechamiento Militar (SAPROMIL), este sistema de «Salida profesional» lo cierto es que ha conseguido colocar a cinco militares en tres años. Las ofertas de las que consta SAPROMIL son a parte de escasas, de empleos pocos cualificados y con salidas limitadas de cara al mercado laboral.
Los éxitos que el SAPROMIL se atribuye son los ascensos por promoción interna de la escala de Tropa y Marineria a la escala de Suboficiales. Y la incorporación de los mismos al Cuerpos Nacional de Policia, a la Policia Local y a la Guardia Civil, todas ellas por concurso-oposición en el que solo sirve el esfuerzo personal para la obtención de plaza dentro de la misma administración. Habría que rocordarle a dicho ente que el ascenso a la escala de Suboficiales ha sido o bien por acceso directo o por promoción interna para menores de 30 años, lo que perpetúa igualmente el problema del personal mayor a 30 años limitandolo a OPOSITAR a alguna de las escasísimas plazas  para militar de carrera dentro de las Fuerzas Armadas, porque la extensión de sentencia que elimina los limites de edad dentro de las Fuerzas Armadas no es respetada en dicho ministerio. Por otro lado las plazas aprobadas por el personal MTM de ingreso a las FCSE han sido por OPOSICIÓN ajena a las Fuerzas Armadas,  es decir que en poco o nada ha intervenido el SAPROMIL (lógico por otro lado) sino el concurso-oposición sería nulo de pleno derecho.
Desde la creación del SAPROMIL, éste fue tomado como un intento del Ministerio de Defensa por recolocar al personal no permanente de los Ejércitos, que podría convertirse en una herramienta de reenganche con el mundo laboral y una opción para obtener un nuevo empleo una vez desactivado, donde desarrollar un trabajo similar en la vida civil. Pero al haber abarcado a todas las escalas, se hace notorio que las ofertas y cursos ofertados y más cualificados sean para el personal de las escalas que en su mayoría son de carrera, Suboficiales y Oficiales con formación académica media, bachillerato y universitarios. No entiendo el razonamiento de SAPROMIL en querer dar salida profesional al personal que tiene fijo y de carrera, dentro además de la misma administración, como un deseo subconsciente por aliviar un problema de personal que ellos mismos han generado.
Actualmente SAPROMIL consta de nueve ofertas: carpintería,  alicatador y vendedor de pavimentos,  vendedor de material eléctrico,  ferretero, fontanero, experto en sanitarios y pintor. Para este ultimo se requiere titulación.  Para un perfil más  cualificado se puede optar a experto en guerra electrónica o técnicos informáticos, en Bruselas, una de ellas para la OTAN.
Es lógico que «pasen olímpicamente» de la tropa cuando ni siquiera son capaces de acreditar las labores que este personal ha desarrallado en el seno de la institución con perspectiva a una inclusión en el mercado laboral. Ya fuese como administrativos, seguridad en escoltas, convoyes de armamento, misiones, etc. en las que hacen hasta de pintor, etc.. A tenor de los datos obtenidos por la OAFAS durante el año 2015 y los recopilados por el Confidencial Digital para este 2016 solo reflejan el hastío con el que afronta la Tropa y Marinería sus horas mas bajas, esto señores es una «eterna mili pagada» porque realmente no se desea contar con unas modernas Fuerzas Armadas y el Estado sigue amparando empleo precario que penaliza en el mercado laboral, siendo mas un «negrero» que un Estado que garantiza la igualdad de todos sus ciudadanos acorde a los dictado en su Carta Magna por lo que podemos decir que las leyes que afectan a la Tropa y Marineria son inconstitucionales al segregar ciudadanos.