Mexico: Militares ejecutan de forma extrajudicial a 10 civiles desarmados

El pasado sábado 3 de septiembre, el XVI Regimiento de Caballería Motorizada del Ejército ejecutó de forma extrajudicial a 10 civiles desarmados, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, asegura el semanario Proceso en un reportaje firmado por Gloria Leticia Díaz, publicado en su edición 2086.

Según el medio, la madre de una de las víctimas, la cual pidió que su identidad se mantenga en reserva, presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que incluye como pruebas un video y 23 fotografías.

Entre los civiles asesinados, hay una mujer que viajaba con su familia y murió a causa de una bala perdida, indica Proceso sobre los dichos de la demandante, quién es representada por el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo (CDHNL).

Según el documento presentado ante la oficialía de partes de la CNDH, con folio 92413/2016, la mujer expuso: “Mi hijo se había rendido a los militares. Tenía las manos levantadas y pedía que no le dispararan, pero lo mataron a bocajarro. Le destrozaron su cabeza; incluso quedó con medio cuerpo dentro de la camioneta [en la que viajaba].”

“Yo no sé qué andaba haciendo mi hijo porque lo veía muy poco, pero si hizo algo malo, los militares debieron detenerlo y presentarlo ante las autoridades para que lo encarcelaran y pagara su culpa. Pero no: los militares lo mataron sin que pusiera resistencia.”, señaló la madre la víctima.

Un día después de la ejecución múltiple, según la copia del documento consultado por Proceso, “unas vecinas y familiares le informaron que en las redes sociales subieron un video donde se observa cómo un grupo de militares dispara sus armas en contra de una camioneta blanca y luego todos los ocupantes aparecen muertos en otras fotografías. Entre ellos se encontraba su hijo”.

Está sería una reedición de la matanza de Tlatlaya, que según la versión inicial ofrecida por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) sobre lo ocurrido el 30 de junio de 2014 en una bodega del Estado de México, donde 22 presuntos delincuentes murieron en un enfrentamiento armado con militares.

Sin embargo, dicha versión fue desmentida por uno de los tres supervivientes, quien aseguró que un civil había muerto en el choque y los demás habían sido asesinados tras un interrogatorio, lo que desencadenó la detención de 7 militares.

No obstante, un juez ordenó en octubre pasado liberar a cuatro de los militares implicados en la matanza tras considerar que la Procuraduría General de la República (PGR) no había sido clara a la hora de explicar los hechos por los que estaban acusados.

El pasado 14 de mayo, un juez federal desestimó los elementos de prueba aportados por la PGR y ordenó la liberación de los otros tres militares implicados.

En marzo el secretario de Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda, en entrevista con el diario El Pulso de San Luis, dijo que el uso de las fuerzas armadas en la guerra contra las drogas fue un “error entrar de lleno en el combate contra el narcotráfico”, y que dejó los militares con “un problema que no nos tocaba”, aseguró.

En la entrevista, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue muy crítico de las políticas de militarización de la seguridad ciudadana, que se han vuelto comunes en el país.

Cienfuegos dijo que el envío de “soldados preparados para la guerra” para hacer frente a los delincuentes sin entrenamiento militar, ha causado “problemas graves”, y admitió que las tácticas tales como incursiones diurnas, han dejado a la población civil en “situación de riesgo”.

El general añadió que cree que el Ejército no debería ser desplegada en las calles con el fin de combatir la delincuencia, ya que no están preparados para el papel.

“Las personas responsables de esta institución no están preparadas para llevar a cabo las funciones de la policía”, dijo. “Nosotros no hacemos eso. No preguntamos por ello. No tenemos ningún gusto por ello y no nos sentimos cómodos en este papel”, enfatizó

Sin embargo, ante la corrupción de la policía esto significaba que “si no lo hacemos, no hay nadie más que lo haga”, aseguró.

“[…] Y es una orden que tenemos del Presidente, respaldada por la propia Constitución, estamos cumpliendo con la orden, y cuando a nosotros se nos da una orden, la cumplimos de la mejor manera en que podamos, es lo que estamos haciendo, no somos de la idea de seguir siendo policías, pero mientras no esté capacitada en la responsabilidad que deben de tener los cuerpos policíacos, seguramente, tendremos que seguir en esto”, dijo el comandante de las fuerzas armadas.

Fuente: Noroeste