Marcos de la Cuadra «Vuelven los bandos»

Si en España nos caracterizamos por algo es por lo vehementes que somos, somos un pueblo de bandos, de radicales de la idea, no existe en nuestra forma de pensar un término medio. Somos rojos o azules, del PP o del PSOE, republicanos o fascistas, empresarios o proletarios, separatistas o unionistas, etc., etc. No hay forma de que comprendamos que España si quiere estar integrada en la Unión Europea precisa de centralidad, de sosiego y altura de miras. Pero mientras unos se lanzan a la cara los muertos del bando republicano, otros los atacan con la exhumación de los huesos del dictador, en medio la Guardia Civil que el otro día recibió todo tipo de improperios en el Valle de Los Caídos de esa gente que se dice defender a los agentes del orden en el cumplimiento democrático de sus misiones y de las ordenes recibidas por los Juzgados.

No hay forma de que gente que integra la milicia o ya fuera de ella, entienda que el golpe del 36, fue eso un golpe de Estado contra la legalidad vigente en ese periodo de la II República, que finalizó con una guerra civil en el 39 y a la que siguió una dictadura hasta el 78. Momento en el que los españoles decidieron ser moderados y dotarse de una democracia moderada por una Monarquía Paralamentaria, igual que las de nuestro entorno como son la Británica, Belga, Danesa o Sueca. Si en esos países han entendido que sus monarquías solo están para moderar la crispación política, no es comprensible que en España se desee acabar con dicha legalidad otorgada por todos los españoles por capricho de unos pocos nostálgicos. Aquellos que nacimos en el Régimen Franquista, pero nos hemos criado en democracia, no podemos ni debemos librar las batallas de nuestros antepasados, porque estaríamos pisoteando el regalo que nos hicieron nuestros padres de darnos un marco legal como nunca antes había tenido España de prosperidad, estado social de derecho (imperfecto, pero de derecho), integración en un proyecto común, etc.

Pero no, ahí tenemos a los Generales que adjuran de su promesa ante la bandera constitucional para pronunciarse a favor del anterior régimen a la mínima ocasión posible y a ser posible que no les acarree problemas, ni legales ni económicos. O militares de otras escalas que adjuran igualmente de su juramento ante la bandera para declararse republicanos. Un régimen que ninguno vivió, pero que otros se han encargado de implementar en sus idearios libertarios ennegreciendo neustro futuro colectivo. Ambos bandos traidores a la legalidad vigente, ambos traidores a la Constitución que nos regalaron nuestros padres, ambos traidores a España y que dice muy poco de ellos mismos por jurar algo en lo que no creen, probablemente porque primaron mas sus intereses personales y económicos a los ideales por los que abrazaron la milicia que se consagra en el servicio a los ciudadanos recogido en nuestra Constitución. Para mi, ambos bandos son TRAIDORES a los españoles.

España, si quiere en un futuro cambiar su forma de Estado, lo hará por los cauces previstos parlamentariamente y la Monarquía Parlamentaria se verá o reforzada o definitivamente apartada, pero eso han de decidirlo los españoles en referendum al igual que hicieron nuestros padres cuando sellaron el contrato vital de nuestra actual Constitución, y ni unos ni otros estan legitimados a involucionarnos al 36 por antojo de unos descerebrados que van a provocar un desastre social de incalculables consecuencias. El odio inoculado en Cataluña es ejemplo de lo que digo, unos viejos políticos han emponzoñado, engañado reescribiendo la historia y creando una realidad ficticia para enaltecer sus propios egos. Y como decía el fotógrafo norteamericano Erich Hartman «La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan«. ¿Nos arrastrarán otra vez los bandos al desastre ?.