Marcos Pérez «Soberbia, egolatrismo y asociaciones»

OPINION

No es baladí que en el mundo asociativo se dé la especial circunstancia que los cargos sociales tal y como ocurre en la vida política se aferren a sillones con tal de seguir controlando y dirigiendo sus pequeños reinos en los que son adorados y amados como caristmáticos líderes. La realidad es siempre más peliaguda dado que con frecuencia aquellos cercanos a dichos reyes se convierten en simples ‘palmeros’ que aplauden las decisiones del lider y asi se congratulan con el poder. La mia no lo fué menos, durante años de 2012 a 2019 fui Presidente y Secretario General de una organización sin ánimo de lucro, en mi descarga diré que no obtuve respuesta por parte de otras personas de hacerse con el cargo, pero sin duda no es una excusa. Cualquiera que me conozca sabe que soy un emprendedor, fundé la primera asociación de Tropa y Marinería (AMTM – Asociación de Militares de Tropa y Marinería) en septiembre del año 2011 y para lograr el objetivo irrenunciable de obtener voz para la tropa que hasta dicho momento se encontraba como sección inferior en otra asociación, cree el usuario de cuota cero. Un mecanismo innovador que permitía asociarse a dicha asociación sin abonar cuota alguna porque tal y como ocurría en el pasado los Consejos de Personal de los distintos ejércitos no cobraban cantidad alguna por elevar propuestas para ser evaluadas por el Ministerio de Defensa, sin embargo la entrada en vigor de la Ley Orgánica 9/2011, creó dichas asociaciones profesionales y si el modelo extendido entre el resto del mundo asociativo era abonar una cuota a un abogado tanto si hacías uso de sus servicios como sino, se me antojaba harto cuestionable y un desperdicio de recursos económicos tanto para la entidad, como injusto para el socio que pagaba por algo que no usaría, invitando a los demás que si hacían uso de dichos servicios. De camino algunos se lucraban con asesoramientos jurídicos supuestamente profesionales de letrados no colegiados y sin responsabilidad civil por ejercer una profesión para la que ni estaban autorizados, ni capacitados ni habían obtenido titulación. Por ello en el año 2013 cofundé la UMT – Unión de Militares de Tropa, una asociación totalmente gratuita, sin posibilidad real de cambiar sus estatutos (art. 7 L.O. 1/2002) pues acorde a la legislación orgánica para ello haría falta un quorum legal y una Asamblea General Extraordinaria creada exprofesamente para ello o lo que es lo mismo poner de acuerdo a toda la asociación y sus miles de integrantes, casi mas dificil que obtener representación en el COPERFAS – Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas y evidentemente despues de rectificarlos, acorde a la normativa registrarlos en el RAPFAS – Registro de Asociaciones Profesionales de las Fuerzas Armadas con su correspondiente acta de cambios, que es como se procede en el Ministerio del Interior y como se debiera proceder en el registro del Ministerio de Defensa.

Pero hé ahí que en dicho registro, todo es caos y se han llegado a inscribir o se ha pretendido supuestamente, dobles juntas directivas, asociaciones fantasmas, cambios de representantes asociativos sin las debidas garantías, etc. O sea como Defensa hace usualmente las cosas, mal.

Al hilo del tema que traia me refiero igualmente a la soberbia de los representantes asociativos, movidos por deseos oscuros de mercantilización del movimiento para lucro personal o para buscar asiento en sindicatos o partidos políticos, el mundo asociativo es fiel reflejo de una sociedad decadente y corrupta en la que si observamos algunos de los dirigentes en las Juntas Directivas podemos ver que algunos se han atado a su asiento desde principios de siglo y cambian de silla o nombre como lo hace el Presidente Putin en Rusia para eludir sus propias leyes. Sin duda un deficit democrático importante que impide la renovación de ideas y hace al movimiento asociativo cada vez mas pequeño, incitando a la lógica desconfianza de quienes debieran lanzarse a participar en la defensa efectiva de sus derechos, pero que solo encuentran oscuridad y egolatrismo. Pero aquellos que estan dentro de las asociaciones son responsables de la vida y funcionamiento democrático de las mismas y corresponsables de la situación, no se puede culpar a otros. Sino fiscalizas en que se gasta el dinero tu asociacion es culpa tuya. Sino pides que se establezcan un limite máximo de años en los cargos sociales, es culpa tuya. Sino exiges mas democracia dentro de tu asociación es culpa tuya, etc. por lo que no mireis a otros para exculparos, sois vosotros quienes estais dando forma a este mundo asociativo militar.

Desde el año 2011, he creado dos asociaciones profesionales (AMTM y UMT), una ONG militar (OATM ya extinguida), un partido político para FCSE y FAS (Milites) o este mismo blog(EDM|Diario Militar) y lo último una Wiki,  muchos han sido un fiasco reconocido por mi y solo a mi me ha afectado economicamente su puesta en marcha y funcionamiento, pero tengo la certeza de haber al menos intentado algo para mejorar la situación de mis compañeros de las Fuerzas Armadas. No espero ni gratitud, ni reconocimiento, ni nada, solo he contribuido con lo que podía. He dado el paso adelante que otros nunca han querido dar, porque en la oscuridad se vive muy bien y se puede ser una cosa y la contraria a la vez sin necesidad de significarse o recibir criticas. Las críticas son buenas siempre nos obligan a mejorar, a decirnos cuando nos hemos equivocado y a progresar, solo aquel que se instala en la autocomplacencia fracasa porque se rodea de gente que le adula y no le obliga a mejorar y fortalecerce.

2020 será el año del ‘coronavirus‘, el año de las asociaciones profesionales periféricas en las que como ocurrió en la anterior crisis, todos los deseos, logros, etc. quedaran circunscritos a las necesidades del país, asi que no espereis un buen año a nivel asociativo. Tal vez en 2021 las cosas cambien, los reyes de sus ‘minireinos‘ se retiren y dejen a otros un nuevo mundo y una nueva realidad o simplemente todo siga igual. No aspiro en lo personal liderar nada ni a nadie, solo creo herramientas para que otros mejores que yo, saquen adelante un futuro alternativo al presente. Y es que no todos queremos ser presidentes o reyes del cotarro, a algunos nos gusta jugar en equipo y ‘ver crecer la hierba‘.