Marcos Pérez «Sectarismo en las redes sociales»

No son pocas las denuncias en el seno de las Fuerzas Armadas que han prosperado gracias a las denuncias públicas en redes sociales, pero también no es menos cierto que quien administra dichas redes de información corre el riesgo de sectarizarse y no admitir todo tipo de información, ni opiniones. Ciudadanos de Uniforme fue un grupo de Facebook que contó con miles de usuarios militares o no, que exponían sus argumentos y denuncias de forma pública, ello llevó al CIFAS – Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas a catalogar e incluir en sus bases de datos a todos aquellos usuarios que forzados por la política de privacidad de la red social se veían abocados a publicar su verdadera identidad física, con los correspondientes riesgos que dicha actividad conllevaba, ya que el Regimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas antaño denostado y anticuado, fue revisado en el año 2014 en la Ley Orgánica 8/2014 e incluir a las redes informáticas entre sus objetivos coercitivos, aun cuando el ciberespacio es un entorno hostil para demostrar la identidad y mas en nuestro garantista orden jurídico de la mano de la Ley Organica de Protección de Datos, que proporciona amparo a los datos personales no facilitados voluntariamente y menos si no media orden judicial para recabarlos.

Cuando el grupo de Ciudadanos de Uniforme se extinguió de Facebook, probablemente porque la Ley Organica 8/2014 hizo estragos en sus miembros, no les quedó otra a sus administradores que proseguir su función desde Whatsapp o Telegram. Esta última app, mucho mas garantista con los datos personales de quienes hacen uso de la misma y allí se trasladaron aunque ya sin el mismo exito. En su defecto surgio otra iniciativa idéntica, sin forma jurídica ni riesgos de ningun tipo para sus administradores porque asi no tienen que dar la cara y de dicha forma nació Ciudadanos de Uniforme al amparo de Telegram. Para defenderse de las malvadas actividades del CIFAS, crearon comandos de usuarios administradores y antibots con los que compllicar la vida a los funcionarios e inquisidores, pero a cambio convirtieron el grupo en un lugar hostil lleno de reglas a los que los administradores talibanes acudían a la minima, si alguien expresaba su opinión y esta era discordante con la de ellos, apercibiendolos primero y expulsandolos despues para satisfacción de talibán administrador.

Ello ha llevado a ese grupo de militares a cambiar, la bota sobre la cabeza que tenían sus jefes sobre ellos, por las de sus propios compañeros. Reyezuelos de la tecla y autenticos inquisidores mayores del Reino, para que nadie ajeno a la linea argumental que desean exponer pueda decir «ni mu«. Es triste ver como en España se pierden los valores de la libertad de expresión y se cambian por los del sectarismo, el grupismo y antigrupismo. Han vuelto los bandos, la izquierda y la derecha, los de arriba y los de abajo, los jefes y los subordinados. Ni que decir tiene que quienes nacimos en la dictadura, pero nos criamos en la democracia valoramos el esfuerzo realizado por nuestros mayores para dotarnos como sociedad de la libertad de expresión y avanzar como sociedad, pero esta visto que como los malos recuerdos, los huesos de dictadores vuelven a la actualidad, la censura vuelve a la sociedad y los ciudadanos somos cada vez más sectarios y se nos impide no ser borregos.

Esta visto que esta es una Nación de extremos, donde una fotografía de unos militares tomando cerveza en Barcelona no es igual valorada que en otra demarcación del territorio nacional simplemente por estar condicionado el entorno informativo y politizada la sociedad, convertida en sectarios de los simbolos, de los esloganes, de los líderes, etc. No aprendemos como Nación de nuestra historia y corremos el riesgo de repetir errores pasados, nos tiramos piedras contra nuestro propio tejado al censurarnos, agruparnos e impedir a los demás pensar lo que les venga en gana. El genial autor Cartagenero Arturo Perez-Reverte lleva décadas diciendo lo que dice y a cualquiera que quiera escucharlo o no, porque si algo bueno tienen las guerras que cubrió, es que despertó en el mismo la responsabilidad por expresarse sin coartarse por la opinión ajena. A quien le guste bien y a quien no también.

¡¡ Sectaricémonos, asi al menos estaremos en algún grupo de borregos !!