Marcos de la Cuadra “O conmigo o contra mi”

Nos encontramos inmersos estos días en la lucha de dos compañeros, que al igual que yo sufrimos la lacra de la precariedad laboral impuesta desde el Ministerio de Defensa y sus arbitrarias edades de expulsarnos a los 45 años; en mi caso es la segunda vez en  menos de una década; y como en rebeldía por dicha expulsión marchan hacia Madrid a pie ( como lo haría cualquier infante español) a la oficina de la ¿Defensora del Pueblo? a presentar una queja para que dicha institución del Estado estime la incongruencia de mantener en sus domicilios a militares validos para el servicio, pero a los que los Generales y Jefes de Estado Mayor los consideran “mayores” para permanecer en activo, ¡ como si ellos fuesen chavales!.

Nos encontramos igualmente que la asociación profesional que presta su apoyo a estos dos compañeros y su legítima marcha por la dignidad, no preguntó a nadie ni a ninguna otra asociación profesional, ni de otra índole si querían organizar un evento que afecta a una colectividad, pero de la que nadie puede adueñarse. Mas que nada porque actualmente la misma OATM – Organización de Apoyo a las Fuerzas Armadas que presido dispone de los mismos asociados que dicha asociación y porque el colectivo acorde a los deseos del Ministerio de Defensa se encuentra desunido, inconexo y aislado. Y “choca” ese querer liderar y no poder mediante la imposición de interlocutores válidos, ya que la Tropa dispone de representantes propios que tienen voz y opinión propia, y que se encuentran en la misma posición que la asociación convocante al acto. Pero explotar mediaticamente hablando un problema común y pretender saber lo que es la precariedad laboral cuando ni perteneces a dicha escala, ni has sufrido las distintas legislaciones que la han azotado es distinto. La Tropa dispone de voz propia es consciente de sus limitaciones, es consciente de su precariedad y por supuesto es consciente de que sola no lo arreglará, pero que no precisa de “paladines” que la defiendan diciendo que entienden su situación pero que no la sufren, eso ya lo conocemos por el conducto reglamentario.

Mientras las Fuerzas Armadas gozan actualmente de 10.959 MTM con ¿consideración? (según  SIPERDEF) de militar de carrera y tan solo 6.957 de ellos se encuentran asociados a las distintas asociaciones profesionales, somos conscientes de que el Ministerio de Defensa no quiere una escala profesionalizada, desea una escala “mili“-tarizada, que no disponga de coordinación, ni herramientas propias de defensa de sus empleos para sí y sus familias. Los 54.237 MTM con Compromiso de Larga Duración permanecen expectantes a una legislación que impida su expulsión, pero son incapaces de organizarse y trasladar a través del canal facilitado (las asociaciones profesionales) sus propuestas y quejas, y aun peor los 11.959 MTM con Compromiso Inicial se mueven en la certeza de que salvo “enchufe” sus seis años en las FAS pueden acabar en cualquier momento porque el MADOC – Mando de Doctrina del Ejercito de Tierra determino que había que impedir que alcanzasen el CLD fuese como fuese. Sorprende que otros ejércitos de nuestro entorno, dispongan de una visión totalmente opuesta a la de nuestros generales que son al fin y al cabo los asesores de los distintos partidos políticos y los mismos que cesan en las FAS y se incorporan a los partidos como asesores, imponiendo su visión precaria y anticuada de lo que son las Fuerzas Armadas. Existe pues una carencia notable de nuestra escala y de la escala de Suboficiales a la labor en el seno de los partidos en pro a cambiar una realidad de precariedad laboral auspiciada por el estado a través de leyes probablemente inconstitucionales ya que vulneran el derecho de igualdad de los ciudadanos y la legislación laboral. Y es que el Estado defiende los derechos fundamentales de todos los ciudadanos a excepción de los militares que al parecer no saben ni lo que son.

La realidad es que entre asociaciones, Ministerio y desidia de la escala, “entre todos la mataron y ella sola se murió“, la Tropa y Marinería agoniza en su propia inoperancia, sitiada por diferentes frentes y al arbitrio de los intereses de unos y otros. Egos personales, intereses ocultos y una pormenorizada estrategia del Ministerio de Defensa y sus gerentes para continuar en la mili del siglo XXI, hacen que la escala de tumbos y solo sirva como activación del empleo publico precario para el Gobierno de turno y sus estadísticas. Eso si, nada de que se apoltronen en dicha situación y crean que tienen un empleo, Guardia Civil, Policía Nacional o … nada más, son los empleos a los que aspiran dichos MTM sin rumbo, pero a diferencia que en otras sociedades donde el servicio a la Patria es demandado y valorado aquí en España, se sigue teniendo la visión empresarial del “quinto” que ha ido obligado a hacer su servicio militar y no el profesional que dedica años de su vida a un empleo y cometidos. Ese es el fallo de la Tropa, cree tener un empleo y unas funciones definidas, mientras que el “patrón” cree tener mano de obra barata con cometidos indefinidos y manejables según las “necesidades del servicio“. Claro que de vez en cuando se le rebelan las ovejas y acuden a la justicia, ganando sus empleos por vía judicial y el general jurídico de turno protesta porque a SUS muchachos se les aplica la Ley de Procedimiento Administrativo al igual que a cualquier ciudadano y eso que ellos pensaban que estaban por encima del bien y del mal.

Así que poco o nada nos dejan por hacer, sino apoyar a nuestros compañeros que continúan su lucha caminando hacia un destino conocido, ya que la Defensora del Pueblo ha indicado en numerosas ocasiones que carece de autoridad para instar al Gobierno a revocar dicha situación por lo que aunque la finalidad a nivel de los medios de comunicación está garantizada, la realidad no cambiará porque no se busca como alcanzar los objetivos por vías distintas a las ya demostradas ineficaces. Y es que con 77.374 efectivos en la escala, solo nosotros podemos ser capaces de cambiar nuestra realidad, el resto continuaran su carrera, recibirán sus sueldos y solo cesaran en las FAS si lo desean, mientras unos pocos (dentro de poco muchos) seguiremos en el paro y sin poder realizar cursos porque somos mayores de 30 años que son los bonificados, pero eso es algo que solo nosotros sabemos y sufrimos, que ni a Defensa ni al SEPE le importamos a pesar de estar escrito en sus leyes que nos deben dicho apoyo a la reincorpporación laboral.

Fuentes estadísticas Ministerio de Defensa y Consejo de Transparencia y Buen Gobierno

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