Juan J. García » Para que sirve el COPERFAS?

OPINION

En mi anterior artículo de opinión publicado en EDM, que llevaba el mismo título, después de exponer lo que había pasado con una serie de propuestas que la Asociación de Oficiales Enfermeros de las FAS (ASOENFAS), había presentado ante el Consejo de Personal, decía que, a mi modo de ver, la Ley de Derechos y Deberes de los Militares servía para poco más que dar la apariencia de que se respetaban esos derechos, puesto que después de articular un sistema en el que las Asociaciones Militares, pudieran plantear ante el Consejo de Personal sus propuestas, sugerencias e informes y, a través de sus representantes, debatir y defender en los Plenos los mismos, resulta que la actividad desplegada en ese sentido por la Administración Militar y sus representantes en el Consejo, hace que, en la práctica, la mayor parte de estas propuestas, sugerencias e informes, se quede en papel mojado y no sirvan para nada.

No achaco la culpa al Consejo de Personal, que hasta donde yo sé, reconozco que tiene una actuación irreprochable, sino a la composición del mismo, pues al articular la Ley una paridad de representantes de las Asociaciones y de la Administración, en la práctica es imposible que se apruebe nada si no es contando con el beneplácito de los representantes de la Administración, cosa que suele ser muy infrecuente.

Decía en mi anterior artículo que ese «rodillo administrativo«, incluso hace que muchas de las propuestas que se presentan por las Asociaciones para su debate en el Pleno, ni siquiera lleguen al mismo, puesto que, al final, es la Administración la que tiene en sus manos el permitir o denegar su inclusión en el Orden del Día, haciéndolo además en muchos casos, sin motivar ni poco, ni mucho, ni nada, los motivos para ello, lo cual deja inermes a los presentadores de las propuestas, ya que no disponen de nuevos elementos para poder modificar o ampliar sus propuestas para la siguiente ocasión.

La Asociación de Oficiales Enfermeros (ASOENFAS), ha presentado en un año once propuestas, y sólo ha conseguido una estimación parcial en una de ellas, relativa a las plantillas de su Escala para el período 2021-2025, que no sólo no resuelve prácticamente nada, pues el pequeño incremento que ha decidido la Administración Militar sigue haciendo que tarden más del doble que los demás Oficiales de las FAS en ascender a Comandante y que al empleo de Teniente Coronel llegue poco más de un uno por ciento del total. Lo que ha motivado que se volviera a presentar como propuesta en enero de este año, junto con otras tres más, que también habían sido rechazadas anteriormente, de la que destaco la relativa al cumplimiento de lo dispuesto en la Disposición Final Sexta de la Ley 39/2007 de la Carrera Militar, que debería producir la integración de las Escalas Técnicas de Ingenieros en la Escalas de Ingenieros del E.T. , de la Armada y del E.A., y la de la Escala de Oficiales Enfermeros en la Escala de Oficiales del Cuerpo Militar de Sanidad, otra relativa a funciones y otra a complementos CSCE.

De nuevo han sido rechazadas, sin permitir siquiera que sean debatidas en el Pleno del Consejo, y no son cuestiones sin importancia, pues en todas ellas se pide la solución de asuntos relevantes que vienen vulnerando de manera muy grave el derecho fundamental de igualdad ante la Ley, reconocido en nuestra Constitución, que sufren los Oficiales Enfermeros, particularmente la relativa al incumplimiento por parte de la Administración Militar, de lo que dispone la Ley 39/2007 en su disposición Final Sexta.

Por eso no es de extrañar que tanto nosotros como la mayoría de Asociaciones con o sin representación en el Consejo de Personal, intenten paliar la ineficiencia de éste acudiendo a otras vías, tales como la Prensa, la Judicial, e incluso el Defensor del Pueblo.

En este sentido, recientemente tanto ASOENFAS como la AUME, han presentado quejas ante la Institución del Defensor del Pueblo, pidiendo precisamente el cumplimiento por parte de la Administración de lo que dispone la Disposición Final Sexta de la Ley 38/2007, y el Defensor del Pueblo, en fecha 9-3-2021nos ha notificado que ha resuelto formular la siguiente RECOMENDACIÓN: Arbitrar, desde el ámbito de competencias que corresponden a esa Administración Militar, los mecanismos precisos para impulsar las iniciativas que permitan solventar los obstáculos para regular el régimen, escalas, empleos y cometidos de los ingenieros de las Fuerzas Armadas y de la especialidad fundamental de enfermería del Cuerpo Militar de Sanidad, para llevar a cabo la ordenación normativa contemplada en la disposición final sexta de la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

Resulta cuando menos paradójico, que se tenga que buscar la vía de solución de problemas exclusivamente militares, fuera del órgano que se ha creado para ser un cauce de resolución de los mismos, como hemos visto en el ejemplo anterior, que ni mucho menos es exhaustivo, puesto que abundan los ejemplos de acudir al Defensor del Pueblo, a la prensa o incluso a la vía judicial, por parte de la mayoría de Asociaciones Militares. Lo cual me lleva a pensar que la credibilidad que puede tener ya el Consejo de Personal es muy poca y que, a este paso, pronto será ninguna, tal y como pasó con los antiguos Consejos Asesores de Personal, en caso de seguir actuando así la Administración Militar, máxime si el órgano que debe controlar lo que se hace en el Consejo, el Observatorio de la Vida Militar, tampoco hace lo que tiene que hacer pues está prácticamente inoperante.

Las limitaciones de derechos a las que están sujetos los militares, (huelga, manifestación, reunión, sindicación, etc.), deben tener una contrapartida para que el resto de sus derechos no se vean vulnerados por no poder defenderlos adecuadamente, si la Ley de Derechos y Deberes de los Militares pretendía hacer eso, debo decir que está fracasando estrepitosamente, cosa que además no me extraña, pues cuando se elaboró y aprobó ésta y también su reglamento, pusieron tantas cautelas por miedo a que las Asociaciones Militares fuesen como las de la Guardia Civil, que impide que se puedan elegir directamente a los representantes de las distintas Asociaciones Militares, o impone cuotas para tener representación en el Consejo imposibles de alcanzar para muchas Asociaciones, en vez de articular un mecanismo en el que a partir de un número mínimo de asociados, tuvieran más o menos representantes en función de los asociados totales y, cuando a la hora de la verdad, en las votaciones siempre se llevan el gato al agua los representantes del Ministerio.

No es de extrañar, por tanto, que se levanten voces desde muchas Asociaciones en el sentido de que debe modificarse todo esto, pues la verdad es que, visto lo visto, debería plantearse al menos si vale la pena seguir así.

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