Juan de Flandes “Trece años de aislamiento legal de la Tropa”

Al teclear temporalidad seguro que a todos nos viene a la memoria la relación entre los términos precariedad y límite de tiempo. Estas son las sombras que se atisban en el futuro laboral Español pero si a esto le agregamos #NosotrosLosSoldados, integrantes de un colectivo con un complejo encaje en el mercado laboral la incertidumbre aplicando un término castrense “se dispara”.

Trece años para el desarrollo de una Ley parecen ser pocos, si lo extrapolamos a otros estamentos sólo hemos recorrido poco más de una cuarta parte de ese camino, la Policía Nacional y la Guardia Civil llevan cerca de 30 años para lograr una equiparación que no termina de aterrizar, pero gracias a Dios ellos tienen sus derechos consolidados como funcionarios, la Tropa y Marinería en España ¡No!, solamente un 11% del personal es Militar de Carrera.

Para los neófitos en esta materia, la Tropa de carácter temporal después de 3 leyes consecutivas intentando un sistema de reclutamiento y promoción, es en las dos últimas donde se instauran cambios más significativos, la Ley 39/2007 de la Carrera Militar donde la promoción y ascensos son directamente proporcionales a las capacidades y méritos, y la Ley 8/2006 de Tropa y Marinería que conlleva una concatenación de contratos y límite de edad de 45 años para continuar en las Fuerzas Armadas. En esta última estamos regulados el grueso de la fuerza y de unos años a esta parte el mayor de los quebraderos de cabeza para los distintos ejecutivos.

Una ley que adolece desde sus inicios de un desarrollo y un compromiso real por parte de los diferentes grupos parlamentarios que nos han gobernado, una indolencia que se ha visto agravada con el paso de los años en un continuo “tuya mía” como si de un partido de tenis se tratase, recreándose con el porvenir de más de 50.000 familias que se están viendo afectadas y su daño se acrecentará en años venideros.

Debemos recalcar que en el articulado de la Ley 08/2006 de Tropa y Marinería, se recogen medidas de aplicación para garantizar a los compañeros que han de cesar en las fuerzas armadas por finalización del compromiso de larga duración (CLD) la incorporación al mercado laboral, medidas tales como titulaciones profesionales homologadas por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, convenios con empresas y la responsabilidad por parte del Ministerio de Defensa a implementar una posible pasarela a otras administraciones de estos “temporeros” manteniendo de ese modo, en las fuerzas armadas, el constante flujo de jóvenes a filas. Sin embargo, ninguna de estas medidas han sido aplicadas por un caso omiso de las fuerzas políticas gobernantes.

Ha sido la inquisitiva presión de las diferentes Asociaciones Profesionales Militares y los informes del observatorio de la vida militar los que han hecho saltar las alarmas ante una tesitura que ha pasado a convertirse en un problema de calado significativo, donde ser Militar Profesional se convierte en ser un ciudadano de segunda con unos derechos recortados y supeditados a las necesidades del servicio, con una nula conciliación, sin un futuro profesional y pésimamente retribuidos pasando a ser “leva con paga“.

La Ley 08/2006 de Tropa y Marinería lastra a los profesionales de las Fuerzas Armadas, pues no avala un futuro propiamente dicho. Cabe mencionar que los porcentajes para acceder a Militar de Carrera son irrisorios y el acceso está sujeto a las arbitrarias calificaciones de los informes personales (IPEC`s) del mando, donde décimas de diferencia suponen el acceso o no a la consideración de permanente, por este hecho la mayor parte de nuestros profesionales una vez llegada la fatídica fecha de su cuadragésimo quinto aniversario se verán abocados a un limbo dentro del mercado laboral sin capacitación profesional equivalente, con un futuro nada halagüeño y con una Asignación por Disponibilidad no contributiva de poco más de 643 € durante 20 años como mínimo en el menor de los casos.

Personas y grandes profesionales que el Ministerio de Defensa y por ende el Gobierno de España podrían mantener en puestos no operativos evitando externalizar o subcontratar empresas elevando el coste de los servicios en detrimento de las arcas del Estado y repercutiendo directamente al ciudadano español.

Seguidamente y como conclusión a mi reflexión, adjunto un pequeño estudio plasmado en cifras que define levemente la sombra de la temporalidad.

 

Anexo I: Estudio sobre la repercusión económica.

Anexo II: Tabla del Personal de Tropa y Marinería y año en el que cesan su compromiso con las FAS a la edad de 45 años.

Anexo III: Tablas indicativas de los importes satisfechos por parte del MINISDEF en materia de mantenimiento, limpieza y servicio de seguridad el pasado año.

Anexo IV: Tabla estimativa del gasto imputable a las arcos del Estado del Reservista de Especial Disponibilidad por año.

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