Jorge Bravo: el militar más contestatario, ‘interlocutor válido’ con Defensa

Cuando Jorge Bravo, entonces brigada y hoy subteniente del Ejército de Tierra, se sentó en 2005 por primera vez delante de los medios de comunicación para anunciar la creación de una asociación de militares, resumió sus objetivos explicando que él y sus compañeros pretendían ser un «interlocutor válido» ante el Ministerio de Defensa

Aquella asociación era la Aume (Asociación Unificada de Militares Españoles) y ahora, siete años después, ha conseguido su objetivo, al ser una de las dos que estarán en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, el nuevo órgano de representación de los militares ante Defensa, que previsiblemente comenzará a funcionar antes de final de año.

La otra es Asfaspro (Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas). Las dos están formadas mayoritariamente por suboficiales y cada una aportará al Consejo tres miembros, de tal manera que los militares tendrán seis representantes para defender sus intereses.

Por parte de Aume los elegidos son su presidente, Jorge Bravo, y los suboficiales Óscar Tordesillas e Iñaki Unibaso. Asfaspro aún no ha designado a sus representantes. Las otras cuatro asociaciones de militares no han alcanzado el número mínimo de afiliados exigido y, por el momento, no estarán en el Consejo, aunque Aume se ha ofrecido a canalizar sus propuestas si lo desean.

El nuevo organismo quedará así constituido con 12 miembros: seis representantes de los militares y seis del Ministerio de Defensa. Se encargará de analizar y valorar las propuestas de las asociaciones en todos los asuntos de personal, recibirá información de la legislación que desarrolle el Gobierno sobre esta materia y, en general, será el lugar en el que los militares podrán realizar reclamaciones y estar informados de todo lo que afecte a su vida profesional.

Jorge Bravo ha sido desde 2005 el militar más contestatario y su defensa de los derechos de los militares le ha costado dos ingresos en centros penitenciarios. El primero, en enero de 2007, por criticar la gestión hecha por Defensa del accidente del Cougar en Afganistán, en el que murieron 17 militares. El segundo, en octubre de ese mismo año, por haber intervenido en una manifestación de guardias civiles.

Las dos asociaciones acudirán al Consejo de Personal con un amplio abanico de reclamaciones, la principal de ellas la reforma de la Ley de la Carrera Militar.

Fuente: El Mundo