El padre de un militar fallecido en un accidente aereo dice que “vuelan en chatarras”

ACTUALIDAD

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se encuentra en las Islas Canarias. Quizá su presencia trate de paliar las desafortunadas declaraciones realizadas por el ministro de Defensa en algunos momentos. Está allí por el accidente (no hay todavía versión oficial de las causas) del helicóptero de la base aérea de Gando que ha costado la vida a tres militares. Sus cuerpos ya han sido recuperados.

La polémica en torno a este asunto se gestó tras dar Defensa credibilidad a la comunicación de Marruecos de que un barco pesquero había encontrado y rescatado a los tres españoles, a lo que se sumó después la sospecha lanzada por el propio ministro Morenés acerca de un posible secuestro.

Sin embargo, la controversia no se va a quedar ahí. Este domingo, el diario ‘El Mundo’ publica una entrevista con el padre de otro militar.

Verdaderas “chatarras”
Mariano Rajoy ha insistido desde Canarias en que ahora lo fundamental es conocer las causas del accidente. Quizás Sebastián Ruiz, que habla en el citado reportaje sin “encontrar consuelo”, da una de las claves: “Los militares vuelan en ‘chatarras’”. Sabe de lo que habla. Perdió a su hijo militar en otro siniestro ocurrido hace un año. Tenía 26 años. Se da la circunstancia de que entonces fallecieron cuatro militares y el único que salió con vida fue Jhonander Ojeda, que según revela ‘El Mundo’, tras aquel incidente también iba en el aparato que tuvo otro en agosto y ahora en este, en el que ha fallecido. Tres en solo un año y medio.

Investigando
Desde que ocurrió el accidente que le costó la vida a su hijo, Sebastián Ruíz revela al periódico que desconocía en qué condiciones volaba. “Lo supe más tarde, a medida que he ido investigando. Entonces juré que el resto de mis días los dedicaría a conocer la verdad”, asegura.

Este hombre ha destapado cosas que sonrojarían a cualquiera. Su hijo volaba en un helicóptero igual al estrellado hace unos días.

Piezas usadas o volar sin luz
Las pesquisas de Sebastián tal y como cuenta al medio que dirige David Jiménez, le han llevado a comprobar documentalmente como en algunos casos se han cambiado piezas estropeadas por otras usadas, o que los helicópteros no disponen de luces propias y que tienen que recurrir a bengalas, altímetros que no miden con exactitud, etc.

Habla de los aparatos Super Puma, y menciona varios incidentes que han podido acabar en tragedia, al margen de los que sí costaron vidas. En un momento de la entrevista afirma que algunos mecánicos e ingenieros le han reconocido que cualquier pieza por pequeña que sea “un tornio o una goma” si no están en perfectas condiciones “se convierten en una potencial amenaza para la seguridad”.

Presupuesto de Defensa
Ahora que tras la tragedia el Gobierno apunta a conocer las causas del siniestro, tal vez pueda llegar a conclusiones interesantes observando las investigaciones de este padre. De cara al futuro, el ministerio de Defensa debería utilizar su presupuesto (para 2016 asciende a 5.734 millones de euros, un 0,4% más que este ejercicio) a solucionar este tipo de anomalías que, tal y como denuncia Sebastián Ruíz, se llevan por delante las vidas de militares españoles.