El colapso del sistema de gestión de personal de las Fuerzas Armadas

EDITORIAL EDM

El sistema de gestión de personal de las Fuerzas Armadas se encuentra al borde del colapso por culpa de la malograda Ley de la Carrera Militar y de la Ley 8/2006 de Tropa y Marinería que está llevando a la descapitalización social de las Fuerzas Armadas a un ritmo insostenible y todo ello a pesar de los esfuerzos del departamento por aparentar absoluta normalidad pero que ya está haciendo fracasar los objetivos del Informe Visión 2025 que sintetizan en un documento clasificado el provenir de las Fuerzas Armadas y sus futuras (actuales) necesidades.

La OTAN – Organización del Tratado del Atántico Norte de la mano del ex presidente de Estados Unidos Donald Trump que forzó a los países miembros a aumentar su presupuesto anual hasta el 2%. No es que el Ministerio de Defensa no dispusiera ya de un presupuesto de al menos el 2% es que las fuentes de financiación provenían de distintas partidas presupuestarias y ministerios y de ahí que no se fijaba un presupuesto exclsuivo. Con los actuales PGE – Presupuestos Generales del Estado el Ministerio de Defensa (@DefensaGob) ha aumentado su cuantía hasta casi el 2% y ello solo ha servido para abonar los intereses de los Programas Especiales de Armamento que en su momento (2011) Pedro Morenés (PP) se encargó de fraccionar y aumentar en costes y abono a las empresas del sector de Defensa.

Pero más allá de las facturas impagadas está el problema generado con la actual gestión de personal, con un ministerio que se convierte en patera de salvación de los ciudadanos que acuciados por la crisis económica se vuelcan en el acceso al mismo, pero que sufre la baja continua y sin cesar de quienes alcanzan los 45 años. Las asociaciones profesionales llevan en su agenda este problema desde hace casi una década y han demandado la reforma de ambas leyes (LCM y LTM), pero sin alcanzar éxito alguno por culpa de los diferentes responsables de la cartera. Para el Gobierno es muy necesario disponer de herramientas de acceso a empleo público que posibiliten bajar las cifras de desempleo, máxime cuando el paro juvenil roza el 40%, pero por otro lado está el paro de larga duración que sufren quienes abandonan las #fuerzasarmadas por la puerta de atrás al alcanzar los 45 años y la extinción de sus compromisos de larga duración. Los #ReservistasEspecialDisponibilidad son cada vez un número mayor en el que hay desde capitanes, hasta soldados y marineros con un coste desorbotado para la cartera que no se beneficia de ninguna forma de la actual situación, pero a la que no le queda otra que mantener porque la legislación asi le obliga. Quienes fueron responsables de esta situación gozan en la actualidad de su condición de militares en la reserva ajenos al estropicio creado y a la constante en el seno de las Fuerzas Armadas de no rendir cuentas por malas decisiones. El 2021 acorde a la Unidad de estadísticas de las Fuerzas Armadas (Tabla 2.1.2.8) llevará a 1.470 MTM más al paro de larga duración, de ahí que el sistema se precipite hacia el colapso mas temprano que tarde habida cuenta de que en el año 2022 se sumarán otros 1.742 MTM más y asi seguirá hasta que el montante sea tan abultado e inservible para la estructura que no les quede otra que reformar la ley y cesar la sangría.

Marcos de la Cuadra Ramos

Director EDM|Diario Militar

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