AUGC abre una cuenta solidaria para ayudar económicamente a los guardias civiles represaliados por el CPM

La aplicación del Código Penal Militar representa la anulación profesional, e incluso personal, para los guardias civiles, que por la comisión de una mera falta administrativa, como puede ser la discusión con un mando, se exponen a la entrada en un penal militar. Por ello la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) exige la eliminación de esta norma que amenaza derechos fundamentales y que implica que los guardias civiles sean militares en la realización de sus funciones policiales.

El sometimiento a un auténtico vía crucis y absoluta indefensión. Así se encuentran los alrededor de 30 guardias civiles que actualmente están pendientes de una posible condena que les supondría el ingreso en un penal militar en España, una situación “sin parangón” en el resto de Europa. Una sentencia condenatoria es el final de un camino de desgaste físico y psíquico de un profesional que se ve expuesto a su privación de libertad por una simple falta laboral. Es la consecuencia del abandono al que el Gobierno del PP somete a los trabajadores de la Guardia Civil, que no tienen más defensa que la propia solidaridad entre compañeros.

En estos momentos cumple condena Sergio Martínez Manzanera, un guardia civil de intachable historial que el pasado 29 de enero ingresaba en el penal militar de Alcalá Meco, condenado a cuatro meses de prisión por una simple discusión con su jefe. Otro ejemplo de esta sinrazón es el de Jesús Giraldo Pasan, guardia civil destinado en el municipio tinerfeño de Arona que, por discutir con un cabo primero, tiene que sentarse ante un Tribunal Militar el próximo 22 de abril, que puede deliberar su entrada en la cárcel durante cinco meses. En sus mismas circunstancias está otro agente de Tenerife, que también puede verse privado de libertad por una simple controversia con su jefe.

A la privación de libertad en estos casos se suma, además, la pérdida de destino, la suspensión de funciones y la pérdida de salario. Toda una serie de circunstancias que destrozan la vida del guardia civil que las sufre. Y es que, al dolor que supone sufrir una pena de cárcel tan desproporcionada, se añade una cadena de consecuencias que incluso pone en serios aprietos el propio sostén económico de su familia.

Por este motivo, AUGC ha decidido abrir una cuenta solidaria para ayudar económicamente en este duro trance a Sergio y a Jesús. Todos los que deseen contribuir, pueden hacerlo a través del número de cuenta 0049 5150 15 2716135245 (Banco de Santander). La cuenta permanecerá abierta hasta que se recaude la cantidad necesaria para compensar a ambas familias de la reducción de sus ingresos durante los meses de condena.

Fuente: AUGC