Aciaga efemérides

EDITORIAL EDM

Se celebran hoy cuarenta años del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 cuando el Teniente Coronel Antonio Tejero irrumpió en el Congreso con un centenar de guardias civiles y retuvo a los diputados del poder Legislativo y a todo el Ejecutivo liderado por el ex Presidente del Gobierno Adolfo Suarez. Los que peinamos canas o directamente no peinamos nada, eramos niños por entonces pero recordamos bien la angustia de nuestros progenitores, que habían depositado en nuestra joven democracia sus esperanzas de un futuro mejor para nuestra generación. Se habían realizado muchos esfuerzos individuales para alcanzar un consenso que de repente saltó por los aires cuando unos denostados  franquistas rompieron la precaria paz social alcanzada. La estabilidad de la democracia se cimentó en el Rey emérito D. Juan Carlos que mal les pese a unos u otros serenó el alzamiento y lo diluyó no sin pocos problemas de orden interno dentro de las Fuerzas Armadas, donde la transición nunca se llegó a consolidar y aun hoy día colean algunos de aquellos que añoraban el viejo régimen. Y por supuesto ahí estaban también otros militares los de la UMD – Unión Militar Democrática que apoyaban a la joven democracia y al valiente Teniente General Gutierrez Mellado quién desarmado se enfrentó a los golpistas y solo obedeció al presidente del Gobierno para sentarse en su escaño tras forcejear con quienes no respetaron ni su graduación, ni su entereza.

Pero hoy día la democracia sigue en riesgo y lo sigue por dos frentes distintos, aquellos que añoran el régimen franquista y por los mal llamados antifranquistas que en el Gobierno (algunos portan un triangulito rojo invertido) ahora quieren hacer tábula rasa y cambiar nuestra democracia por no se sabe que raro experimento. Y los que vivimos aquello aun siendo niños, recordamos el pavor que provoca en los ciudadanos sin importar su ideología la violencia demostrada por unos antes y otros ahora. Muchos de esos hoy militares que juraron defender la Constitución de 1978 ahora la atacan y menosprecian y no cabe por menos que preguntarnos cuan desleales son aquellos que juraron algo sin creer en dicho texto que nos ha proporcionado el periodo mas estable y fructífero de la historia de España, encuadrada en Europa y ocupando un sitio en el mundo, tal vez menos relevante de lo que muchos añoran, pero un sitio entre los países con una democracia consolidada. Sin duda con sus carencias y necesarias correcciones, pero sin duda un texto que nos ha dado lo mejor que como sociedad podiamos aspirar a ser.

Frente a quienes quieren romperla estamos la mayoría de la sociedad, los que no somos ni franquistas ni antifascistas; somos la tercera vía; los que cumplimos y respetamos lo que juramos defender, certeros de que dicho texto permite a nuestros hijos un futuro mejor frente a quienes juegan a crear fantasiosos escenarios politicos aun cuando la sociedad no lo desea, ni lo apoya. Pero ahi siguen erre que erre intentando socavar lo que un dia de 1981 todos nos concedimos, un futuro en paz, respeto y concordia.

Ahora que muchos valoramos la herencia que nuestros mayores nos dejaron, debemos estar mas que comprometidos con la defensa de lo que nos dejaron y valorar lo que tenemos pues el paso que proponen algunos es un salto al vacio, lleno de rencor, odio y desigualdad.

Marcos de la Cuadra

Director EDM|Diario Militar

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