Portugal: El autor del robo de Tancos fue encubierto por militares

El presunto autor del robo de armas, hace más de un año, del arsenal militar de Tancos (centro de Portugal) fue encubierto por varios militares que orquestaron la reaparición de los objetos para que no fuese descubierto, sostiene hoy el semanario portugués Expresso.

Expresso, que asegura haber tenido acceso a documentos relacionados con la investigación de la Fiscalía que así lo prueban, afirma que la implicación de los militares en el caso quedó demostrada gracias a la localización de sus teléfonos móviles y de un vehículo de la Policía Judicial Militar.

La posición de los teléfonos y del vehículo desmontó la versión inicial de los militares, que sostenían que las armas reaparecieron cuatro meses después en el municipio de Chamusca, a unos veinte kilómetros del lugar del robo, gracias a una llamada anónima.

No obstante, apunta el semanario, dicha llamada fue realizada desde una cabina telefónica “por un miembro de la propia Policía Militar Judicial” que horas antes había utilizado un coche del cuerpo para acudir a casa del principal sospechoso del robo, un exsoldado que ahora gestiona un bar.

Este civil permanece desde anoche en prisión preventiva junto al director de la Policía Judicial Militar, coronel Luís Vieira, quien según la Fiscalía “autorizó toda la operación de encubrimiento”.

El Ministerio Público sospecha además de otros seis militares -tres miembros de la Policía militar y otros tres de la Guardia Nacional Republicana- que fueron detenidos esta semana y quedaron anoche en libertad, aunque suspendidos de sus funciones y bajo la prohibición de contactar con el resto de implicados en el caso.

El robo de Tancos implicó la desaparición de explosivos y municiones valorados en 34.000 euros y la mayor parte de ese arsenal fue recuperado por la Policía Militar a mediados de octubre en un almacén del municipio de Chamusca, según expuso entonces el Ejército.

Sin embargo, el pasado julio se divulgó un informe de los investigadores de la Fiscalía que contradecía la versión oficial y señalaba que no sólo faltan por hallar más de 1.450 balas del calibre 9 milímetros, como sostiene los militares, sino que siguen desaparecidas treinta cargas de explosivos y granadas.

El propio ministro luso de Defensa, José Azeredo Lopes, admitió recientemente no saber si todo el material robado fue recuperado.

Fuente: El Diario

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