Colombia: Militares involucrados en escándalos ven a la JEP como ‘salvavidas’

En los últimos meses varios militares de alto rango y reconocimiento en el país por las labores desarrolladas al frente de sus instituciones han estado en la “mira” de la opinión, como ocurre con el general en retiro Mario Montoya; el general (r) Humberto Guatibonza y los exmilitares Luis Mesías Quiroga, Jorge Humberto Salinas Muñoz, Carlos Andrés Pérez, estos últimos por el caso de interceptaciones ilegales.

Sin embargo, uno de los más célebres en esta historia del país es el general Rito Alejo del Río, conocido como el ‘Pacificador’ de Urabá, y quien fue condenado a 25 años de cárcel por uno de los asesinatos cometidos por los paramilitares en su sangrienta toma del Urabá chocoano, en 1997.

Pero ¿qué significa para el país que los militares estén en el ojo del huracán?

Mauricio Jaramillo, docente de la Universidad del Rosario, opina que esto “tiene un significado ambiguo porque por un lado significa que la justicia está funcionando, en la medida en que devela muchos casos, muchos de ellos compareciendo ante la JEP, y además que hay administración de justicia en el marco del posconflicto (tanto de guerrilleros como de militares); pero la peor parte es que salen cosas muy duras, la peor cara de la guerra, aunque en buena medida los militares estaban cumpliendo con su labor, pero ya le compete a la justicia determinar en qué punto hubo excesos”.

Además, “en términos generales es un buen síntoma de transparencia y que la justicia se está moviendo; todos sabíamos que iba a ser duro y que iban a salir cosas, como cuando se dio el fallido proceso con las Auc”.

Justicia ordinaria vs JEP

Con la firma de los Acuerdos de Paz nace la Justicia Especial para la Paz, JEP, que en principio era solo para los guerrilleros de las Farc que se acogieran al proceso de paz, pero posteriormente, por presión del uribismo, se incluyó la posibilidad de que los militares también pudieran acogerse a la JEP.

Vale la pena recordar que los militares tenían una justicia especial donde en consejos especiales de guerra se les juzgaba por pares suyos, pero entró en declive y las penas a pagar eran muy altas, como la condena al general Del Río, quien, una vez se acogió a la JEP, quedó en libertad, en septiembre del año pasado.

Ahora el turno es para el general Mario Montoya y los procesos que la Fiscalía delegada ante la Corte Suprema de Justicia adelantaba en su contra pasarán a manos de la JEP.

El general Montoya, reconocido por grandes logros como el rescate de Íngrid Betancourt, los tres contratistas estadounidenses y 11 uniformados que estaban secuestrados por las Farc, hoy enfrenta acusaciones por falsos positivos y masacres en las comunas de Medellín.

Otro beneficiado por la JEP fue el polémico coronel (r) Robinson González del Río, quien tenía condenas de 30 y 37 años de prisión, por su responsabilidad en ‘falsos positivos’, pero al acogerse a la Justicia Especial, el año pasado, quedó en libertad, tras permanecer cinco años en prisión.

‘Chuzadas’ y corrupción

El caso más reciente de captura de militares por interceptaciones ilegales es el del general (r) de la Policía, Humberto Guatibonza, quien debe responder ante las autoridades por pertenecer a una red que operaba en Cali y Nariño y en la que fue involucrado por el coronel (r) Jorge Humberto Salinas.

En 2014 también se conoció un escándalo por espionaje ilegal y corrupción en el que se vio comprometido el general Leonardo Barrero, comandante de las Fuerzas Militares.

Otro peso pesado, el general Javier Rey, jefe del Comando Conjunto de Operaciones del Ejército, responsable de haber diseñado con éxito operaciones de asalto aéreo como las que acabaron con la vida de ‘Alfonso Cano’, se vio obligado a renunciar tras el escándalo que parte del dinero de los contratos adjudicados por el Ejército en 2012 y 2013 para la compra de equipos, material de intendencia y hasta de la gasolina para los vehículos, terminó en cuentas de militares presos por violaciones a los DD.HH. por los llamados falsos positivos, que se dieron en el Gobierno Uribe Vélez.

¿Por qué tantos militares están en líos con la justicia?

Alexander Arciniegas Carreño, Politólogo

Hay un factor estructural relacionado con el involucramiento de las FF.MM. en el conflicto interno, recordemos que la misión principal de los ejércitos en el mundo es la salvaguarda de la soberanía frente a amenazas externas. Por otro lado, hay un factor más coyuntural: la presión por resultados durante los gobiernos Uribe, como lo ilustra la polémica directiva 29 de 2005, emanada del Ministerio de Defensa, que otorgaba incentivos económicos, permisos, etc., a cambio de bajas.

Magnitud del problema

Los llamados falsos positivos, entre 1.200 y 5.000, involucran batallones y brigadas militares en Cesar, Guajira, Norte de Santander, Magdalena, Meta, Casanare, Vichada, Huila, Antioquia y Córdoba. No se trata únicamente del general Montoya, al que se le atribuyen 44 falsos positivos durante el tiempo en que comandó la IV Brigada, son miles de integrantes de la fuerza pública y particularmente a 29 altos oficiales generales como los excomandantes del Ejército, generales Juan Pablo Rodríguez Barragán, Jaime Lasprilla y Óscar González.

Consecuencias

Para el Ejército como institución es un grave problema tener tantos generales involucrados en estos graves abusos.

Las investigaciones podrían terminar incriminando al expresidente Uribe como comandante en jefe de las FF.AA. entre 2002 y 2010, con fundamento en la “autoría mediata” que, por ejemplo, sirvió para condenar al expresidente Fujimori.

Es importante que el sistema de justicia transicional, diseñado para poner fin al conflicto y concretamente la JEP con su fórmula de verdad a cambio de beneficios judiciales, opere en estos casos, pues, de lo contrario, la justicia internacional terminará juzgando a los militares colombianos.

Fuente: Vanguardia liberal

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