Un paracaidista herido en Afganistán protagoniza una marcha de protesta entre Murcia y Madrid

Andres-Merino-600Sufre un 16% de discapacidad pero el Ministerio de Defensa le niega una compensación económica

Andrés Merino Benito se reincorporó a la vida civil el 25 de octubre de 2013, tras diez años en las Fuerzas Armadas y dos accidentes en acto de servicio. Después de pasar por dos operaciones y ser declarado con una incapacidad del 16%, Merino causó baja mediante resolución sin ningún tipo de compensación. Como protesta, el ex soldado ha recorrido a pie durante 16 días los 400 km que separan su domicilio del Ministerio de Defensa.

El primer destino de Andrés Merino Benito fue la 3ª Bandera de la Brigada Paracaidista en Alcantarilla, Murcia. En 2004, prestando servicio en Afganistán, Merino sufrió un accidente al caerse de un camión, dos días antes de replegarse a territorio nacional.

Con una lesión de tres hernias de disco y desplazamiento de otro, regresó a España y pasó el Tribunal Médico Militar en el que fue declarado “Apto con limitaciones de grado 3” producido en acto de servicio.

Tras este accidente, el soldado Merino fue trasladado con carácter forzoso a la Unidad de Formación de la Brigada Paracaidista después de que le aseguraran que pasaría a ocupar una vacante donde no tendría que realizar esfuerzos físicos.

Allí, permaneció ocho años realizando saltos paracaidistas, maniobras, guardias y servicios en idénticas condiciones que sus compañeros. Sin embargo, Merino tiene que tomar todos los días calmantes para soportar los dolores y poder aguantar el ritmo de trabajo. Sin presentar jamás una queja, el soldado reclamó su situación de “Apto con limitaciones”.

Tras disolverse la Unidad, Merino fue otra vez destinado con carácter forzoso al Cuartel General de la Legión en Viator, Almeria. Una vez allí, el comandante de la Sanidad Militar le diagnostica que no puede realizar ningún esfuerzo físico. Sin embargo, en su nueva compañía asegura que hicieron caso omiso a la recomendación del médico y Merino volvió a tener un accidente, esta vez cayéndose por unas escaleras.

Provocado por la caída, Merino tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en Madrid al tener seis hernias de disco y dos discos desplazados. El Tribunal Médico Militar dictamina que también esta segunda lesión fue producida en acto de servicio.

Pasaron ocho meses y el soldado Merino empeoró. Fruto de ello, tuvo que ser operado de nuevo para implantarle seis clavos de titanio y dos placas metálicas. Tras un nuevo paso por el Tribunal Médico Militar, le dictaminaron limitaciones de grado 5, pero esta vez sin ser en acto de servicio.

Tras la operación, fue incoado un expediente por pérdida de aptitud psicofísica y el soldado Merino causó baja en las Fuerzas Armadas por Resolución de Compromiso. Sin embargo, al no ser declarado tras la última operación lesionado en acto de servicio y al haberle concedido tan solo un 16% de incapacidad, el soldado Merino no recibió ninguna compensación económica por invalidez.

Ahora, y en señal de protesta, el paracaidista ha recorrido 400 km a pie desde su casa en Murcia hasta el Ministerio de Defensa en Madrid. Reclama una indemnización. Al llegar a la puerta del Paseo de la Castellana, un responsable del Ministerio de Pedro Morenes le notició que el próximo día 8 de enero le recibirá la Directora de Asistencia Personal.

Fuente : ECD

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