Juan Español “de Pepe Candón”

Lo cierto es que cada dia que pasa uno mismo encuentra más razones para abandonar el ejército.
Hace un par de días, un medio de comunicación,  solo uno, se “digno” a realizar una entrevista al Teniente de Infantería de Marina y especialista EOD Candón Ballesteros, debido a que la Audencia Nacional falló desestimar la indemnización que merecen tanto el teniente como los huérfanos y viudas de aquella terrible tragedia acontencida en hoyo de manzanares.
José Manuel, cobró el seguro de compensación económica,  ese seguro del que todos los militares disponemos si sufrimos cualquier accidente, un accidente,  que en este caso costó la vida de valerosos y especialistas militares, que hubiesen cobrado la indemnización que solicita nuestro Teniente, si esa misma tragedia, propiciciada por culpa de defensa con unas minas en mal estado y caducadas, hubiese ocurrido en la zona de operaciones para la cuál se preparaban.
Candón,  debe pagar de su bolsillo, todo el material que necesita para poder curarse el hueco, donde aún tendría su ojo, si Defensa no le hubiese hecho trabajar con minas caducadas y la única respuesta por parte de quienes tienen la llave para cambiar la situación de Candón y de las familias de los afectados, es el ignorarles y abandonar a su suerte a un oficial de la Armada Española al que le solicitaban su propia vida. Pues esa vida es la que perdieron cinco compañeros, y la que los heridos, como José Manuel, nunca volverán a tener.
No se me olvidará jamás aquel despropósito que tuvo un Cuartel de Infantería de Marina,  que cuando ensayaban para los funerales, celebraron (a puerta cerrada y solo entre mandos) el aniversario de la Infanteria de Marina. Mucho valientes por tierra y por mar pero sois los que abandonais a vuestra gente,  a personas con familia y con sueños dentro de esta Armada que se ven abandonados por aquellos que se llenaban el pecho de honores y valores.
Miserables, deberían sentirse aquellos seres que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena, y hacen que alguien para solicitar justicia, necesite perder la dignidad que nunca tuvieron con el. Parece que os divierte.
Lamentable que alguien tenga que luchar por conseguir una justa justicia, porque ninguna administración es capaz de dar una indemnización que jamás desearon.
Debería caerseles la cara de vergüenza,  y no las copas en la cantina.

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