Adolfo Colomas “Alto horario”

De la misma forma que las marchas a pie, esa tradicional e imprescindible escuela de infantes, se ven jalonadas por breves paradas periódicas que, a la voz de – “ ¡alto horario!” – sirven reposar un poco, revisar el equipo, estirarse los calcetines y darle un tiento a la cantimplora al tiempo que uno valora lo andado hasta el momento y el esfuerzo que le queda por delante; este domingo parece adecuado hacer una alto en nuestro proyecto y reflexionar sobre nuestro común empeño.

Apoyado sobre una piedra al borde del camino, echa el soldado la vista atrás y contempla cómo ha sido el camino hasta llegar aquí. Porque, si recuerdan, iniciamos la andadura de este 2017 contraponiendo la esperanza al pesimismo. Pues bien, tras un largo invierno, cuando los rayos del sol comienzan ya a calentar se pregunta el soldado ¿Por dónde vamos?

En lo que más le preocupa, la unidad de España, bueno, nada irreparable ha sucedido. Tampoco se ven visos de mejoras de la situación a medio plazo. En otras palabras, seguimos a la defensiva con algunas iniciativas. Pero las posiciones están estabilizadas. Solo cabe preguntarse ¿Y el tiempo? ¿En favor de quién juega?

Y mirando más hacia dentro, el comienzo de la nueva – y esperada- legislatura, nos ha traído una nueva ministra que parece decidida a defender los intereses de la Defensa, valga la redundancia. Al menos es le impresión que está dando tal vez en respuesta a la deriva que están tomando algunos asuntos. Como el cambio en la forma de afrontar la seguridad a nivel planetario desde la ribera del Potomac, la creciente tensión en la frontera este de la Unión Europea o la inmigración ilegal que no cesa. El anuncio de un paulatino incremento en los recursos que el Estado dedica a la defensa de todos es sin duda un buen augurio. Ahora solo falta corroborar que esos pasos se van dando.

Se ha tomado su tiempo, para escoger al nuevo JEMAD, en medio de críticas que arreciaban sosteniendo que miraba de frente a Génova y solo de soslayo Castellana arriba. Pero hay que decir que si tenía mucho y bueno donde escoger, nos ha puesto al frente a un soldado que conjugando sin duda capacidad y mérito, ha mirado al frente y a los suyos, a nosotros, proclamando sin ambages que asume “la obligación de mantener vivos conceptos como patria, sacrificio y honor en tiempos difíciles donde la mentira, difamación, falsedad y derrotismo tratan de pervertir principios que aprendimos y hacer que olvidemos la trascendencia de servir a España con todas nuestras fuerzas”.

Las reflexiones del soldado se ven interrumpidas por una voz que se alza en la columna

“Atención. un minuto para continuar la marcha” –
Raudo se pasa el dorso de la mano por los labios, cierra la cantimplora, se incorpora, acomoda bien la mochila y se dispone de nuevo a continuar la marcha.

Fuente: Blog

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